Parque de El Retiro

Con 125 hectáreas y más de 15.000 árboles, el parque de El Retiro es un remanso verde en el centro de Madrid. Sus jardines más impresionantes: el jardín de Vivaces, los jardines de Cecilio Rodríguez (jardines clasicistas con aires andaluces), los jardines del Arquitecto Herrero Palacios, la Rosaleda (colección de rosas) y el Parterre Francés con el Ciprés Calvo, el árbol más antiguo de Madrid, del que se dice que podría tener alrededor de 400 años.

No es solo uno de los pulmones de Madrid, sino que ofrece también cultura, ocio y deporte a madrileños y visitantes. Entre sus elementos arquitectónicos e históricos más importantes se encuentran: el Estanque Grande que ofrece varias actividades, como barcas de remo, barco y aula solar y la Escuela Municipal de Piragüismo, dirigida a niños y jóvenes entre 7 y 17 años, el Palacio de Velázquez y el Palacio de Cristal, ambos utilizados actualmente como salas de exposición.

En los alrededores puedes alquilar una bicicleta, para disfrutar del Parque sobre ruedas. Y si buscas un lugar para hacer una ‘parada técnica’, puedes tomar un descanso en uno de sus quioscos o terrazas.

En el Parque del Retiro se celebran además, eventos tan emblemáticos, como la Feria del Libro o los fuegos artificiales de San Isidro.

Paseo del Arte

Seguramente el Paseo del Arte sea uno de los lugares del mundo con mayor concentración de belleza. Y es que en poco más de un kilómetro se encuentran el Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza y el Reina Sofía (que se pueden visitar de manera conjunta comprando la Tarjeta Paseo del Arte) a los que acompañan otras instituciones y edificios de obligada visita.

Plaza Mayor

Esta plaza porticada es el corazón del Madrid de los Austrias, el casco viejo de la ciudad y el punto de partida ideal para una visita a uno de los barrios con más encanto. Antes de que Madrid fuese una capital de grandes avenidas y bulevares, su mapa lo conformaban pequeñas calles y pasadizos, que hoy nos trasladan a tiempos de espadachines y pícaros.

La Plaza Mayor empezó a cimentarse sobre el solar de la antigua Plaza del Arrabal, donde se encontraba el mercado más popular de la villa a finales del siglo XV, cuando se trasladó la corte de Felipe II a Madrid. En 1617 se encarga al arquitecto Juan Gómez de Mora establecer uniformidad a los edificios de este lugar, que durante siglos ha acogido festejos populares, corridas de toros, beatificaciones, coronaciones y también algún auto de fe.

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